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Prevenir la mastitis no es una ciencia de cohetes espaciales.

La prevención, el seguimiento y la resolución de problemas son fundamentales para controlar la mastitis.
Updated:
October 22, 2021

La prevención de la mastitis puede lograrse mediante prácticas agrícolas sencillas basadas en la comprensión de los principales factores de riesgo de esta enfermedad y centradas en abordarlos. Dicho esto, necesitamos sumergirnos en un poco de conocimiento base sobre esta prevalente y costosa enfermedad. La mastitis inicialmente se puede clasificar como clínica o subclínica en función de la presencia o ausencia de signos clínicos, respectivamente, siendo la presencia de leche anormal el signo clínico más común. Ambas formas están asociadas con una menor producción de leche y, en consecuencia, una menor rentabilidad de la finca. Ahora, otra clasificación que abarca tanto la mastitis clínica como subclínica se basa en el patógeno que causa la enfermedad. Esta clasificación agrupa los casos de mastitis en ambientales y contagiosos. El primer tipo, la mastitis ambiental, es causada por patógenos que viven en el ambiente y la enfermedad se transmite por contacto directo de la ubre con superficies donde viven estos patógenos como la cama o el estiércol. Por otro lado, la mastitis contagiosa es causada por patógenos que viven en la ubre y su único mecanismo de transmisión es siendo transportados de un cuarto a otro o de una ubre a otra por algún factor externo, como la mano del ordeñador.

Para la mastitis, así como para otras enfermedades, un programa de manejo debe constar de los siguientes componentes principales: prevención, monitoreo y resolución del problema. El componente de prevención debe tener como objetivo abordar los principales factores de riesgo de mastitis. Independientemente del tipo de mastitis, hay tres objetivos principales en relación a las prácticas de manejo en la granja, los cuales son proteger los mecanismos de defensa natural de la ubre, minimizar la leche residual de la ubre después del ordeño y disminuir la exposición a patógenos de la ubre. Los principales mecanismos de defensa natural que tiene la ubre para evitar la entrada de patógenos son las estructuras anatómicas en el canal del pezón (como pliegues de la mucosa [roseta de Furstenberg] y el esfínter del pezón) y el efecto de barrido físico de la leche que sale de la glándula. Todos estos mecanismos tienen como objetivo prevenir de forma natural la entrada de patógenos a la glándula. Para el segundo objetivo, minimizar la leche residual de la ubre después del ordeño, la explicación es simple. Cuando la ubre no se ordeña adecuadamente después de cada ordeño, se llena antes y aumenta el riesgo de que gotee leche mientras está en el corral. Cuando gotea leche, el canal del pezón se abre mientras la ubre puede estar potencialmente expuesta a patógenos, como cuando la vaca está acostada en el establo con su ubre en contacto con una pila de estiércol. Por último, pero no menos importante, el tercer objetivo, disminuir la exposición a patógenos de la ubre, es quizás algunas de las prácticas más importantes para prevenir la mastitis. La inmersión adecuada del líquido antes del ordeño, asegurando que toda la piel del pezón esté cubierta hasta la base mientras se deja suficiente tiempo para que la solución desinfectante elimine los patógenos, y la limpieza en seco de los pezones sucios son algunas de las prácticas recomendadas en la sala de ordeño para disminuir la exposición a patógenos de la ubre. Otras prácticas, como cambiarse los guantes después de ordeñar los cuartos con mastitis y una inmersión del sellante adecuada, también son igualmente importantes. Además, las prácticas diarias de manejo del corral, como la frecuencia adecuada de limpieza de los pasillos y la eliminación de cama húmeda o con estiércol entre ordeños, son extremadamente beneficiosas para disminuir la exposición a patógenos. Asimismo, cabe mencionar la gran importancia de una adecuada formación del personal para asegurar una excelente implementación de estas prácticas de manejo.

El monitoreo de la incidencia de enfermedades es fundamental para abordar problemas de manera oportuna cuando surgen. Como se mencionó anteriormente, existen diferentes formas de mastitis, y todas ellas deben ser monitoreadas para identificar las áreas que se deben mejorar. Por ejemplo, si surgen problemas con la mastitis contagiosa, lo primero que se debe investigar son las prácticas de ordeño y el funcionamiento adecuado del equipo de ordeño. Por otro lado, cuando surgen problemas con la mastitis ambiental, las prácticas de manejo del corral se deben evaluar para identificar áreas de mejora.

El paso final de un programa de manejo exitoso debe ser el enfoque de resolución de los problemas. Para empezar, el componente de monitoreo discutido anteriormente es fundamental para solucionar de manera efectiva los problemas de mastitis. Como primer paso, identificar el tipo de mastitis que está se enfrentando es fundamental para encontrar las raíces del problema, abordarlo de manera oportuna y evitar pérdidas adicionales. Para este componente, la calidad y cantidad de los registros de la finca deben ser una prioridad. Hay dos escenarios principales cuando se trata de prácticas inadecuadas de mantenimiento de registros, no tener los registros o tener registros inexactos. En estas dos situaciones, es preferible no tener los registros a tener registros inexactos, porque sin registros no se toman decisiones. Por otro lado, si se toman decisiones con registros inexactos, las mismas serán decisiones equivocadas. Los registros como el recuento individual de células somáticas de vacas, la incidencia de mastitis clínica (incluido el tipo de mastitis [ambiental o contagiosa]) y las tendencias en la incidencia de enfermedades, como por ejemplo la incidencia por categoría de vaca, es información útil para solucionar problemas de mastitis.

La Figura 1 muestra un diagrama de resolución de problemas que se puede utilizar para controlar la mastitis en las granjas lecheras. Este diagrama muestra los diferentes pasos necesarios para identificar los patógenos reales que causan los problemas de mastitis y las diferentes opciones de manejo según los resultados del diagnóstico.

Aunque es frecuente y costosa, la mastitis se puede prevenir mediante la implementación de prácticas simples en la finca. El conocimiento sobre los agentes causantes de enfermedades es fundamental para comprender las áreas de la finca que se deben monitorear y controlar. Un programa de manejo de mastitis en la finca debe incluir componentes de prevención, monitoreo y resolución de problemas. Las prácticas de ordeño y manejo de corrales son algunas de las áreas más importantes para prevenir la mastitis, y la capacitación del personal es clave para asegurar la implementación adecuada de estas prácticas. El monitoreo de diferentes parámetros de la enfermedad, como la incidencia de la enfermedad (incluido el tipo de mastitis) y las tendencias de la enfermedad (por ejemplo, la incidencia de mastitis en cada turno de ordeño), es fundamental para identificar con precisión las raíces del problema y abordarlas de manera oportuna. Al solucionar problemas de mastitis, la cantidad y calidad de los registros son cruciales para solucionar de forma oportuna y precisa los problemas de mastitis en las fincas lecheras.

Publicado originalmente en Lancaster Farming