Coriza Infecciosa Aviar
La Coriza Aviar es una enfermedad respiratoria de las aves, la cual está en aumento en algunas regiones de los Estados Unidos. El signo clínico mas notorio es probablemente un edema facial severo, acompañado con un declive marcado de la producción de huevos en gallinas ponedoras.
La coriza aviar es una enfermedad infecciosa aguda del sistema respiratorio, causada por Avibacterium paragallinarum, una bacteria Gram negativa e inmóvil (anteriormente conocida como Haemophylus paragallinarum). A. paragallinarum no es una bacteria muy resistente, de hecho, puede ser destruida por muchos desinfectantes comunes, por deshidratación y hasta por exposición directa al sol.
Existen 3 serotipos de A. paragallinarum: A, B y C. Esta clasificación es muy importante a la hora de inmunizar las aves contra esta enfermedad. La coriza infecciosa no presenta riesgo de zoonosis (no se transmite de aves a humanos, ni viceversa); de igual manera, el consumo de carne o huevos provenientes de aves infectadas con esta bacteria no representa ningún riesgo para la salud humana.
Signos Clínicos
Los signos clínicos más destacados son el edema facial (inflamación de la cara) y conjuntivitis con descargas óculo-nasales. También puede presentarse cresta y barbillas inflamadas y distensión de los senos infraorbitales con exudado. Tos y estornudos son frecuentemente observados, contribuyendo a la diseminación del microorganismo. Como en muchas otras enfermedades, se produce una disminución del consumo de alimento y las gallinas ponedoras en producción experimentan una drástica reducción en la postura (entre 10-40%). La morbilidad (proporción de aves afectadas) es alta y es común observar signos clínicos en la mayoría de las aves de un lote. Por el contrario, la mortalidad es normalmente baja, a menos que se presenten complicaciones con otros agentes patógenos como Mycoplasma gallisepticum o Escherichia coli.
Prevalencia
Esta enfermedad puede afectar aves de cualquier edad, pero es más común en aves maduras especialmente durante etapas de estrés. Las gallinas ponedoras usualmente se infectan poco después de ser trasladadas a las casetas de producción o durante el pico de producción. El periodo de incubación es corto, de 24-48 horas luego de inoculación experimental y en condiciones de campo puede tomar hasta 72 horas. De no haber complicaciones, la enfermedad usualmente dura unas 2 semanas.
Transmisión
Las aves que se recuperan de la enfermedad pueden albergar esta bacteria por largo tiempo, incluso de por vida y sin mostrar ningún signo clínico (portadores asintomáticos); por esta razón es bastante dificultoso (o imposible) eliminar esta enfermedad en explotaciones donde no se practique un sistema “Todo dentro – Todo fuera”. Tradicionalmente, las gallinas ponedoras son alojadas en complejos multi-edad y la coriza infecciosa representa un desafío importante para las pollonas al momento de ser trasladadas a los sitios de producción, sobre todo si no han sido expuestas al agente causal anteriormente. De esta manera, la exposición de aves jóvenes (no inmunizadas) a gallinas que hayan sido infectadas previamente es probablemente la forma más común de transmisión en regiones donde la enfermedad es prevalente. A. paragallinarum se transmite por vía respiratoria o digestiva, a través de la inhalación de aerosoles o el consumo de agua o alimento contaminado. Equipos o maquinaria también pueden transportar la bacteria entre las casetas o granjas.
Diagnóstico
Aislamiento de la bacteria. Esto es logrado con cultivo cruzado con Staphylococcus en agar sangre, por 12 horas a 37°C en condiciones anaeróbicas. También puede usarse técnicas inhibición de la hemaglutinación y PCR.
Diagnóstico diferencial
La coriza infecciosa aviar no debe ser confundida con otras enfermedades como; Síndrome de cabeza hinchada, Ornithobacteriosis o Viruela aviar.
Tratamiento
A. paragallinarum es susceptible a muchos antibióticos que pueden ser administrados en el agua de bebida o alimento, siendo las tetraciclinas las más comúnmente usadas para tratar coriza.
Control
Si la enfermedad no es endémica en una zona en particular, la despoblación puede ser usada para disminuir la transmisión a futuras parvadas. En caso contrario, evite incorporar aves de reemplazo en las mismas casetas donde haya aves enfermas o recuperadas de la enfermedad. Limpie y desinfecte todas las casetas y equipos después de remover cada parvada y espere no menos de 3 semanas antes de introducir nuevas aves. El uso de medidas de bioseguridad estrictas es recomendado.
El uso de bacterinas comerciales (vacunas inactivadas) es recomendable en regiones de alta incidencia de la enfermedad; esta vacuna debe contener el mismo serotipo de A. paragallinarum prevalente en el área. Las aves deben ser vacunadas con 2 dosis antes de comenzar postura y/o ser trasladadas.
Referencias
Manual de Enfermedades de las Aves 7ma edición; Enfermedades de las aves 13ra edición.
Autor: Dr. Gino Lorenzoni, DVM, MS, PhD. Profesor asistente, Universidad Estatal de Pennsylvania.
Traducido por: Dorian Dominguez, DVM.
Este proyecto es auspiciado por el Instituto Nacional de alimento y Agricultura de USDA (2015-68004-23132)










