Laringotraqueitis Infecciosa
La laringotraqueitis infecciosa es una enfermedad respiratoria, aguda y altamente contagiosa que afecta principalmente a pollos.
Laringotraqueitis infecciosa es causada por Gallid herpervirus tipo 1, un virus envuelto de ADN. Diferentes cepas poseen distintos grados de virulencia; en consecuencia, los signos clÃnicos respiratorios pueden variar desde muy leves a muy severos. Las parvadas infectadas con laringotraqueitis infecciosa pueden tener altos Ãndices de mortalidad y fuertes caÃdas en la producción de huevos en gallinas de postura. A pesar que no existe un tratamiento para esta enfermedad, la prevención con vacunas es muy efectiva.
Prevalencia
La laringotraqueitis infecciosa se encuentra distribuida en todo el mundo, sobre todo en áreas con alta densidad de aves de corral. Los pollos son el huésped natural del virus causante de la enfermedad, pero los faisanes también pueden ser afectados por el virus. La prevalencia es más alta en pollos mayores de 20 dÃas de edad, pero también se puede observar en aves más jóvenes, especialmente en áreas con alta producción avÃcola.
Transmisión
Las aves susceptibles pueden entrar en contacto con el virus a través de fómites como equipos, maquinaria, herramientas, material de cama, y a través de aves portadoras (previamente infectadas). También, se ha propuesto que las corrientes de aire pueden jugar un papel importante en la transmisión de la enfermedad. La puerta de entrada del virus es la mucosa respiratoria y por vÃa ocular, donde el virus se replica sin mostrar evidencia de viremia. En las infecciones de campo, el periodo de incubación puede ser largo, de 1 a 2 semanas entre el primer contagio hasta aparición de signos clÃnicos en la parvada.
Signos ClÃnicos
Las infecciones causadas por cepas de baja patogenicidad, los signos clÃnicos pueden ser los mismos presentes en muchas otras enfermedades respiratorias (signos inespecÃficos del tracto respiratorio superior). Lagrimeo, edema facial, descargas nasales y orales, sinusitis, sonidos respiratorios (estertores y tos). Las infecciones por cepas altamente patógenas suelen mostrar evidente disnea (dificultad para respirar). Las aves con disnea, se observan con los cuellos extendidos para facilitar el flujo de aire a través de la tráquea inflamada y llena de moco, produciendo sonidos sibilantes. Las aves enfermas suelen toser y sacudir sus cabezas en un intento de librarse del exceso de secreciones en la tráquea; de ahà que algunas aves tengan restos de sangre en el pico y plumas. En infecciones poco severas y simples, las aves suelen recuperarse luego de 2 semanas, en el caso contrario, baja de la producción y mortalidad es más común.
Hallazgos de necropsia
En infecciones con cepas de baja patogenicidad es común encontrar edema de las conjuntivas oculares, nasales y mucosas respiratorias. La tráquea puede observarse congestionada y con presencia de exudado mucoso. En infecciones causadas por cepas altamente patógenas, es común observar lesiones hemorrágicas en la mucosa traqueal (Figura 1). Los exudados traqueales suelen estar mezclados con sangre y descamaciones celulares; en ocasiones estos pueden endurecerse, formando tapones traqueales que conducen a la asfixia del ave.
Figura 1. Tráquea de un pollo de engorde, con presencia de edema, congestión y petequias en mucosa. FotografÃa: Dr. G. Lorenzoni
Diagnostico Diferencial
En brotes causados por cepas de alta patogenicidad, un diagnóstico presuntivo puede ser obtenido a través de la historia clÃnica, signos clÃnicos y hallazgos de necropsia. Sin embargo, en casos con virus de baja o mediana patogenicidad, las lesiones no son tan evidentes. Entre los diagnósticos diferenciales más relevantes se encuentran influenza aviar, viruela aviar, enfermedad de New Castle y bronquitis infecciosa.
Diagnóstico definitivo
Para un diagnóstico de laringotraqueitis infecciosa, la observación microscópica de muestras de mucosa (histopatologÃa) es la técnica más comúnmente usada. En muestras positivas, se observan células epiteliales multinucleadas, con cuerpos de inclusión eosinofÃlicos intranucleares. También es común el aislamiento y cultivo viral en embriones de pollo.
Prevención
Las aves vacunadas con virus vivo y las aves recuperadas de infecciones de campo, son muy propensas a ser portadores asintomáticos. Por esta razón se recomienda que no se mezclen parvadas sanas con parvadas previamente infectadas.
La vacunación de gallinas de postura en áreas endémicas es una práctica común. En el mercado se encuentran varios tipos de vacunas, vacunas de cultivo de embriones de pollo, vacunas de cultivos celulares, y vacunas vectorizadas con virus de Viruela aviar. Las vacunas de cultivos embrionales son muy efectivas, pero acarrean un alto riesgo de tornarse más patógenas al multiplicarse en las aves. Incluso pueden llegar a causar cuadros de enfermedad en aves no vacunadas. Las aves de exhibición y ferias, deben ser vacunadas con vacunas de cultivos celulares varias semanas antes de la exhibición. Debido a la lenta replicación del virus, la vacunación de parvadas sanas durante un brote de campo, puede ser efectiva para controlar el brote; siempre y cuando se haga un diagnostico temprano. En casos de brotes regionales, los pollos de engorde pueden ser vacunados también.
Limpieza y Desinfección
Las granjas que hayan tenido brotes de laringotraqueitis infecciosa, se debe lavar y desinfectar las instalaciones y equipos. Esperar de 3 a 4 semanas antes de introducir aves nuevamente. El virus es fácilmente inactivado con la mayorÃa de los desinfectantes comerciales, a la dilución correcta. El virus es sensible al calor (termolábil), por lo que puede ser inactivado subiendo la temperatura de las casetas a 38°C (100°F), por 3 dÃas seguidos. Hacer compost de la cama de las aves es útil para subir la temperatura de la caseta.
Referencias
- Enfermedades de las aves. 13ra edición.
- Manual de enfermedades de las aves. 7ma edición. Asociación Americana de Patólogos aviares.
Traducción: Dr. Dorian DomÃnguez











